¿Que es la I.A? obsérvalo en TikTok a través de este link


Hoy quiero hablarte de uno de los temas más importantes de esta década:
la inteligencia artificial. Y no te lo voy a explicar como un ingeniero, sino como un mercadólogo que vive las ventas, los negocios y el comportamiento humano todos los días.

La inteligencia artificial, o IA, no es un robot caminando ni una película de ciencia ficción. En términos simples, es un sistema que aprende de la información, analiza patrones y toma decisiones o predicciones, de una forma similar a cómo lo hace la mente humana, pero a una velocidad extremadamente mayor.

Por ejemplo, cuando entras a Instagram y te aparecen anuncios de cosas que justo estabas pensando comprar, eso no es magia. Es inteligencia artificial analizando tu comportamiento: lo que miras, lo que tocas, lo que buscas y cuánto tiempo te detienes en cada cosa.

Y aquí es donde entra el marketing.

Antes, hacer marketing era lanzar un mensaje a todo el mundo y esperar que alguien comprara. Hoy, gracias a la inteligencia artificial, el marketing se volvió quirúrgico. Las marcas pueden hablarle exactamente a la persona correcta, en el momento correcto y con el mensaje correcto.

Ahora, ¿cómo funciona realmente la inteligencia artificial?

Funciona a través de tres elementos clave:

Primero, datos. La IA se alimenta de datos. Mientras más información tiene, mejor aprende.

Segundo, algoritmos. Son como el cerebro que procesa toda esa información.

Y tercero, aprendizaje automático, que es la capacidad de mejorar con el tiempo sin que un humano le diga exactamente qué hacer.

En marketing, esto significa que una inteligencia artificial puede analizar miles de campañas en segundos y decirte cuál funciona mejor, qué imagen convierte más, qué título vende más y a qué tipo de persona debes impactar.

Ya no estamos en la era del marketing por intuición. Estamos en la era del marketing basado en datos.

Ahora, ¿de qué se trata realmente la inteligencia artificial?

Se trata de automatizar lo que antes nos tomaba horas o días, y convertirlo en minutos. Se trata de eficiencia, de escalar los negocios, de entender mejor al cliente.

Por ejemplo:
Hoy existen inteligencias artificiales que escriben correos de ventas, crean guiones para TikTok, generan imágenes publicitarias, hacen análisis de competencia y hasta crean embudos completos de ventas.

Pero aquí va algo importante, y te lo digo como mercadólogo:

La inteligencia artificial no reemplaza al ser humano. Lo potencia.
La creatividad sigue siendo humana, la estrategia sigue siendo humana, la visión sigue siendo humana. La IA es la herramienta que acelera el proceso.

El que entienda esto primero, tendrá ventaja competitiva.

Y para cerrar, quiero dejarte con esta idea:

La inteligencia artificial no vino a quitarte el trabajo. Vino a quitarte las excusas.

Las personas que la usen van a crecer.
Las que la ignoren, se van a quedar atrás.

Estamos viviendo una revolución, y como mercadólogos, tenemos dos opciones: adaptarnos o quedarnos fuera del juego.

Yo prefiero adaptarme.